jueves, 23 de enero de 2014

"No te ATREVAS a curar a nadie"


A pesar de las enormes cantidades de dinero destinado para la investigación del cáncer hoy en día, dos de cada tres pacientes con cáncer morirá dentro de los cinco años después de recibir la totalidad o parte del tratamiento estándar contra el cáncer - cirugía, radioterapia y quimioterapia. Esto no es demasiado sorprendente si tenemos en cuenta que dos de los tres son cancerígenos en sí. Un estudio calculó que la quimioterapia beneficia a una de cada 20 personas que lo reciben.


Durante los últimos cien años, una serie de tratamientos naturales contra el cáncer se han desarrollado y utilizado exitosamente para tratar a los pacientes en los Estados Unidos y otros países. Todos han sido apasionadamente descartados, silenciados, y escondidos debajo de la alfombra por el monopolio médico, atacando, difamando y encarcelando a médicos e investigadores, arruinados profesionalmente por atreverse a desafiar el establecimiento médico.

Hoy en día, con respecto a la credibilidad en la medicina, un "curandero" es sinónimo de "competencia".

Con el fin de proteger el monopolio médico, cualquier tratamiento natural viable enfrentará oposición masiva por las industrias farmacéuticas y médicas. Las compañías farmacéuticas no tienen interés en los agentes naturales que no pueden patentar, debido a que interfiere con su flujo de ingresos. Emplearan, y de hecho ya han estado empleando, medidas extremas para evitar que la verdad sobre los tratamientos naturales eficaces (amenazas competitivas) llegue al público.

La FDA es ahora, gracias a la PDUFA, financiada principalmente por las compañías farmacéuticas y es cómplice de este proceso. Restringen la competencia con el pretexto de proteger al público, cuando la realidad es que están protegiendo las ganancias de las compañías farmacéuticas.

Que hacer si ya tiene cancer :
Sin duda alguna, la estrategia más poderosa y esencial que conozco para tratar el cáncer es matar de hambre a las células cancerosas privándolas de su fuente de alimento. A diferencia de las células del cuerpo, que pueden quemar los carbohidratos o la grasa como combustible, las células cancerosas han perdido esa flexibilidad metabólica. El Dr. Otto Warburg obtuvo el Premio Nobel hace más de 75 años por descubrir esto, pero casi ningún oncólogo realmente utiliza esta información. 

Este artículo es traído a usted por el Dr. Mercola